Las 3 averías más comunes y qué hacer para evitarlas

A todos nos parece una faena sufrir una avería en nuestro vehículo y sobre todo si hubiéramos podido hacer algo para evitarlo. En ocasiones, algunos malos usos de nuestro vehículo las ocasionan, o simplemente en no haberlo revisado a tiempo.

Para que tengamos las menores sorpresas posibles, te dejamos esta información para que la pongas en práctica y tus gastos de taller sean lo mínimo.

Catalizador

El catalizador es un elemento muy importante de nuestro vehículo que se encarga de transformar los gases que este expulsa. Descubrir esta avería es sencillo, ya que se encenderá un testigo. También podemos sospechar si oímos ruidos metálicos debajo del coche, expulsa humo muy negro del tubo de escape o si perdemos potencia.

Muchas de las averías son por la saturación. Esto ocurre cuando utilizamos el coche habitualmente para trayectos cortos y urbanos. No llevar un correcto mantenimiento, despistarse del nivel del aceite o arrancar el coche en alguna ocasión empujándolo también pueden ocasionar su fallo.

Su reparación sube de los 500€, y probablemente afecte a otras piezas que también haya que reparar, por lo que la cantidad puede ser bastante costosa.

Líquido refrigerante

Este líquido hace que el motor no se sobrecaliente. Si esto pasara podríamos tener un fallo de motor, que es una avería mucho más grande. Por ello la importancia de que siempre este en perfecto estado.

Si perdemos este líquido puede ser por una fuga en las mangueras, fisura en la bomba, grietas en el radiador o una de las juntas de la culata está rota. Y, ¿Cómo darnos cuenta? Puede que en tu coche te aparezca el testigo de un termómetro, eche humo blanco, o te das cuenta del goteo que deja tu vehículo.

Para evitar esto lo único que tenemos que hacer es revisarlo periódicamente. Y recordar revisarlo en frio, porque el líquido en caliente puede darte diferentes datos.

Batería

La batería de nuestro vehículo tiene una vida de 3 a 5 años, pero su revisión se debería de hacer cada 10.000km para asegurarnos de su carga y no quedarnos tirados en ningún momento.

Se suelen descargar por un mal uso o un descuido, como dejarte alguna luz o la radio encendida toda la noche, aunque en vehículos más modernos esto ya no pasa.

Mantener las averías a raya es posible, cuidando nuestro vehículo y haciéndole las revisiones necesarias.